Interés simple y compuesto, principales diferencias
El interés se define como el coste de pedir dinero prestado, como en el caso de los intereses cobrados en el saldo de un préstamo. Pero no solo eso, pues cuando se habla de interés, también se puede estar haciendo alusión a los tipos que paga un banco al inversor por el dinero que tiene depositado en su entidad financiera. ¿Sabías que el interés puede calcularse de dos maneras y que se diferencia entre interés simple e interés compuesto? Sigue leyendo para descubrir más sobre ambos tipos de interés
Interés simple o compuesto
Cuando una persona toma prestado dinero de un prestamista o de cualquier banco o institución financiera, la entidad crediticia cobra una cantidad adicional por el uso del dinero, llamado interés. El tipo de interés es pactado mutuamente por ambas partes, y se puede cobrar de dos formas: interés simple o interés compuesto.
El primero es el tipo de interés en el que se cobra solo sobre la cantidad prestada, pero en el caso del interés compuesto, lo que se cobra se calcula sobre la cantidad prestada más el interés acumulado al capital.
Es decir, cada vez que el interés vence para el pago, se agrega al principal, en el cual se calcula el interés para el período siguiente, esto se conoce como interés compuesto.
El interés simple se calcula sobre la cantidad principal, u original, de un préstamo.
El interés compuesto se calcula sobre la cantidad del principal y también sobre el interés acumulado de períodos anteriores y, por lo tanto, puede considerarse como «interés sobre intereses».
Puede haber una gran diferencia en la cantidad de intereses pagaderos sobre un préstamo si los intereses se calculan de forma compuesta en lugar de simple. En el lado positivo, la magia de la capitalización compuesta puede ser una ventaja para tus inversiones y puede ser un factor potente en la creación de riqueza.
Si bien el interés simple y el interés compuesto son conceptos financieros básicos, familiarizarse completamente con ellos puede ayudarte a tomar mejores decisiones cuando solicites un préstamo o decidas invertir en productos financieros como los dispocitivos bancarios
Si, por ejemplo, estás pensando en pedir un préstamo, lo aconsejable es tener en cuenta primero el coste que puede tener para ti el solicitarlo. Si vas a pedir un préstamo, lo normal es que optes por aquellas entidades que te impongan unas tasas de interés más bajas. Sin embargo, desde el punto de vista de los inversores, una tasa alta será más beneficiosa.
Tanto el interés simple como el interés compuesto son opciones populares en el mercado, pero ¿sabes bien cuáles son sus diferencias? Te las detallamos para que puedas conocer mucho mejor estos conceptos financieros.
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